Reflexiones sobre bienestar energético y emocional
Artículos y recursos para comprender mejor el cuerpo energético y las terapias naturales.
¿Qué es el cuerpo energético?
El sistema energético humano está compuesto por meridianos, chacras y un campo electromagnético llamado aura. Los meridianos son canales por donde circula la energía interna, los chacras son remolinos de energía a través de los cuales fluye nuestra energía vital, y el aura es un ente luminoso que rodea y penetra el cuerpo físico.
El cuerpo energético se encuentra dentro y fuera de nuestro cuerpo físico, por lo que cualquier desequilibrio en el cuerpo energético afecta directamente al cuerpo físico y viceversa. El miedo, los traumas, el consumo de determinadas sustancias, la mala alimentación, la contaminación electromagnética, el ruido constante o el estrés tienen influencia en el cuerpo energético, haciendo que este cambie de color y tamaño, afectando por tanto a nuestra salud.
Cada chacra representa un aspecto determinado de nuestro ser, susceptible de ser interpretado, liberado, sanado y llevado hacia la plena consciencia. Cuando los chacras están sanos generan un movimiento armónico que permite que la energía fluya libremente, mejorando la salud de los órganos y sistemas del cuerpo relacionados con dicho chacra.
Con la sanación de los chacras se sanan emociones, se sueltan creencias limitantes, se desprenden energías ajenas a nuestro sistema energético y se liberan acuerdos. Cada chacra tiene un sonido llamado «mantra Bija», sonidos de las letras del alfabeto sánscrito asociados con los siete chacras principales de nuestros cuerpos sutiles.
Para que nuestra salud sea correcta y nuestras emociones estén equilibradas, es necesario que el cuerpo energético funcione correctamente. La limpieza del cuerpo energético libera emociones y bloqueos, proporcionando salud, vitalidad y bienestar emocional.
Flores de Bach: preguntas frecuentes
La terapia floral del Dr. Edward Bach es un sistema natural de tratamiento compuesto por 38 esencias florales. Se trata de una terapia vibracional y holística que ayuda a restablecer la salud armonizando los planos físico, mental, emocional y espiritual. Estas son las preguntas que más se repiten:
No. Todas las personas experimentamos actitudes y sentimientos negativos que generan una determinada energía, capaz de afectarnos a nosotros mismos y a quienes nos rodean. Esta desarmonía interna puede, con el tiempo, manifestarse como un malestar físico, mental o emocional. Al corregir estas tendencias, las Flores de Bach contribuyen a prevenir enfermedades y a favorecer el equilibrio emocional.
La terapia del Dr. Bach se aplica desde hace más de 80 años y cuenta con una amplia experiencia en todo el mundo. Existen numerosos libros y publicaciones en varios idiomas sobre su uso, y fue reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1983.
La prescripción se realiza mediante una entrevista personal, que permite obtener información tanto verbal como no verbal. De esta manera, el efecto de las flores se potencia con el valor terapéutico del acompañamiento.
Sí. Las Flores de Bach son compatibles con cualquier tipo de tratamiento, ya sea de la medicina convencional o complementaria. En ningún caso la terapia floral sustituye la atención del médico u otros profesionales de la salud.
El terapeuta selecciona las esencias necesarias y las diluye en una botella con cuentagotas, utilizando agua mineral (con unas gotas de brandy para su mejor conservación en adultos). La combinación puede modificarse cada 15 días o tres semanas. La dosis estándar es de 4 gotas, 4 veces al día, adaptándose a cada persona.
Al no tratarse de medicamentos, las Flores de Bach pueden ser utilizadas por todos, desde bebés y mujeres embarazadas hasta personas mayores. Incluso animales y plantas pueden beneficiarse de sus efectos armonizadores.
En los estados emocionales agudos, los efectos suelen percibirse rápidamente. En los procesos crónicos pueden requerirse algunos días más: las flores actúan respetando el ritmo natural de cada persona.
Los resultados varían según cada persona, pero generalmente se experimenta mayor calma interior y una nueva manera de afrontar las situaciones de la vida, con frecuencia acompañada de mejoras físicas.
No. Con ellas también se pueden preparar cremas, colirios o vaporizadores, todos ellos con excelentes resultados terapéuticos.